Hacía seis días que no pisaba el colegio y fue tan feo volver, me puse a llorar. No quiero ir más, lo odio, lo detesto. Aunque suena dramático, hay tan pocas cosas que me hacen bien, que me dan motivos para seguir existiendo. La verdad creo que nunca me había pasado tener esas 'ganas de irse a la mierda', pero ahora están en un nivel elevado. Necesito irme, no ver más a las personas que no quiero ver más, no ir más al colegio, no hacer nada más que no quiera hacer, dormir mucho, conocer lugares nuevos, viajar sin tener un objetivo fijo, ir a muchos recitales, pensar en otras cosas, respirar otro aire, prácticamente, digamos, vivir otra vida. Conservando a no muchas personas. Tengo un nudo. Adentro. Me siento encerrada sola angustiada sola otra vez y nada, estoy en crisis. Efectivamente.